Izumi-Ya: historia, artesanos y sellos de un antiguo taller de macetas de bonsái de Tokoname
En la historia de las macetas japonesas para bonsái, Tokoname ocupa un lugar destacado. A lo largo de los años, numerosos hornos y ceramistas de esta localidad han contribuido a desarrollar una de las tradiciones alfareras más reconocidas por los aficionados y coleccionistas de todo el mundo.
Nombres como Gyozan, Bigei, Yamaaki, Hattori, Maruhei, Yamafusa, Kakuzan, Koyo, Akira Shouzan, Shouzan Kaneshou, Yoshimura Shuuho, Seizan Reiho, o Shibakatsu forman parte de esa historia.
Sin embargo, no todos los talleres de Tokoname han dejado la misma huella documental ni presentan las mismas facilidades a la hora de identificar sus producciones y a los artesanos que trabajaron en ellos.
Este es precisamente el caso de Izumi-Ya (和泉屋), una antigua casa cerámica de Tokoname cuya historia plantea varias cuestiones especialmente interesantes para el estudio de las macetas de bonsái japonesas.
A diferencia de otros hornos de la localidad, Izumi-Ya no aparece en las fuentes bibliográficas antiguas con la misma presencia o relevancia. Tampoco resulta sencillo establecer quiénes fueron exactamente todos los ceramistas que trabajaron en sus instalaciones, ni atribuir determinadas macetas a una persona concreta a partir de los sellos que presentan.
De hecho, uno de los principales problemas al estudiar esta producción es que sus marcas no siempre funcionan como firmas personales. Algunos sellos identifican al taller o reproducen marcas de antiguas macetas chinas, por lo que no pueden interpretarse directamente como la firma de un autor.
A lo largo de este artículo examinaremos estas particularidades y trataremos de separar los datos documentados de las atribuciones tradicionales y de aquellas cuestiones que todavía permanecen sin resolver.
Katsumasa Matsushita nos muestra los hornos y la chimenea que todavía se conservan en la antigua fábrica de cerámica de Izumi-Ya, cuyo edificio fue demolido. Estos vestigios se encuentran en la Ruta de la Cerámica de Tokoname, en la prefectura de Aichi.
Izumi-Ya: un taller de Tokoname con escasa presencia en las fuentes antiguas
Uno de los primeros aspectos que llama la atención al estudiar Izumi-Ya es su limitada presencia en buena parte de la bibliografía especializada sobre macetas de bonsái de Tokoname.
A pesar de tratarse de una casa cuya actividad se remonta a una época temprana dentro de la tradición cerámica de la localidad, su nombre no aparece en los repertorios antiguos con la misma frecuencia que el de otros hornos y ceramistas coetáneos, como Akira Shouzan, Yamaaki o Koyo.
Esta circunstancia merece especial atención. No significa necesariamente que Izumi-Ya fuese un taller de menor importancia o que su producción fuera escasa. Lo que pone de manifiesto es que su trayectoria resulta mucho más difícil de reconstruir a partir de las fuentes bibliográficas habitualmente utilizadas para estudiar la cerámica de bonsái japonesa.
Las macetas de Izumi-Ya ya aparecen, por ejemplo, en la primera edición de Bonsai Techniques II, de John Yoshio Naka, publicada en inglés en 1982 por Dennis-Landman para el Bonsai Institute of California, en Santa Mónica. En esta obra se indica que Matsushita Masuhisa y Matsushita Masuo eran, respectivamente, abuelo y nieto.
A la izquierda —o en la parte superior, según el dispositivo— se muestra una de las macetas de Matsushita Masuhisa expuesta en Técnicas del bonsái II, reproducida de una antigua maceta Kowatari y marcada con el sello «Senshirin». A la derecha —o en la parte inferior— aparece una maceta de Izumi-Ya perteneciente a la colección Laos Garden, que presenta la misma forma, el mismo sello y una pasta cerámica de tonalidad rojiza. Sus dimensiones son de 33,1 × 23,7 × 14 cm.
Sin embargo, la información disponible no permite resolver por sí sola todas las cuestiones relativas a la historia del taller ni a las personas que participaron en su producción.
Una fuente documental de especial interés es un listado de sellos 落款 (らっかん, rakkan), es decir, sellos, marcas o firmas utilizados en la compraventa de macetas de bonsái de Tokoname. El documento fue elaborado por un mayorista de la localidad en 昭和52年 (Shōwa 52), correspondiente a 1977, por lo tanto anterión a las publicaciones de Técnicas del bonsái. Según la información que acompaña al documento, posteriormente fue adquirido por un aficionado que decidió conservarlo y enmarcarlo.
Este listado resulta especialmente valioso porque permite situar Izumi-Ya dentro del conjunto de casas y marcas comerciales relacionadas con la producción de macetas de Tokoname.
También nos ayuda a comprender una cuestión fundamental: Izumi-Ya no debe interpretarse como el nombre de un ceramista individual, sino como el de un taller o establecimiento cerámico.
La denominación 和泉屋窯 (Izumiya-gama) hace referencia al horno o casa cerámica de Izumi-Ya, mientras que 和泉屋製陶所 (Izumiya Seitōsho) designa el establecimiento o empresa cerámica.
Esta diferencia es importante porque una maceta identificada como Izumi-Ya no tiene por qué ser obra de una única persona. Dentro de un mismo taller podían intervenir diferentes artesanos en los procesos de fabricación, decoración y comercialización.
Por tanto, la escasa presencia de Izumi-Ya en determinadas publicaciones antiguas y la existencia de documentación comercial que sí recoge su nombre son dos circunstancias que conviene considerar conjuntamente. Nos encontramos ante una casa cuya existencia y producción pueden documentarse, pero cuya trayectoria no resulta tan sencilla de reconstruir como la de otros nombres más conocidos de Tokoname.
Listado de 落款 (らっかん, rakkan = sellos, marcas o firmas) utilizados en las macetas de bonsái de Tokoname, elaborado por un mayorista de la propia localidad en 昭和52年 (しょうわ52ねん, Shōwa 52), es decir, 1977.
Los artesanos de Izumi-Ya: una historia todavía por esclarecer
Otro de los grandes problemas que presenta el estudio de este taller es la identificación de las personas que estuvieron relacionadas con él.
Tradicionalmente, la producción de Izumi-Ya se ha vinculado a diferentes miembros de la familia Matsushita. Entre los nombres que aparecen asociados a esta casa encontramos a Matsushita Masuhisa, Matsushita Masuo y Matsushita Yae, además de Matsushita Tsuneichi, conocido también como Shōkō.
Sin embargo, no todos estos nombres cuentan con el mismo grado de documentación ni resulta sencillo establecer con precisión qué papel desempeñó cada uno.
Uno de los datos transmitidos por John Yoshio Naka en Bonsai Techniques II es la relación familiar entre Matsushita Masuhisa y Matsushita Masuo, a quienes identifica como abuelo y nieto.
Esta referencia constituye un punto de partida, pero no resuelve todas las cuestiones relativas a la organización del taller, la sucesión de sus responsables o la participación de otros miembros de la familia.
Tampoco debemos confundir la vinculación de una persona concreta con Izumi-Ya con la autoría directa de todas las macetas que llevan sus marcas.
Es un hecho que diferentes artesanos trabajasen dentro de la misma estructura productiva y muy posible que algunas piezas fueran realizadas por personas distintas de aquellas que gestionaban o representaban comercialmente el establecimiento.
Por ello, establecer una relación directa entre un nombre, un sello y una maceta concreta requiere algo más que una atribución tradicional.
En los próximos artículos de esta serie profundizaremos en cada uno de estos personajes, examinando las referencias disponibles y tratando de esclarecer qué sabemos realmente de ellos y qué cuestiones continúan abiertas.
Una sencilla maceta para bonsái de la casa Izumi-Ya pone de manifiesto la maestría de sus acabados y la versatilidad de sus piezas, capaces de adaptarse con naturalidad a una amplia variedad de estilos de bonsái. Colección Laos Garden.
Los sellos de Izumi-Ya: por qué no siempre identifican al autor de una maceta
Si existe un aspecto especialmente complejo en el estudio de las macetas de Izumi-Ya, es el de sus sellos.
En el coleccionismo de cerámica japonesa para bonsái, las marcas estampadas en la base de una maceta suelen utilizarse como una de las principales herramientas para identificar su procedencia y autoría.
Sin embargo, esta interpretación no siempre es correcta.
En el caso de Izumi-Ya, algunos de los sellos empleados tienen un origen anterior al propio taller. Proceden de antiguas macetas chinas importadas a Japón por la casa Qian Hao Xiang Zhi, durante los periodos Kowatari, Nakawatari e incluso hasta Shiwatari
Para comprender esta particularidad debemos conocer el procedimiento utilizado en la fabricación de algunas de estas macetas.
En Izumi-Ya se realizaron moldes directamente a partir de antiguas piezas chinas. El molde se obtenía tomando como referencia la maceta original, incluyendo todos sus detalles y elementos decorativos. Esto significaba que el sello que llevaba la pieza china también quedaba reproducido en el molde.
De esta manera, al fabricar una nueva maceta a partir de él, la marca original aparecía también en la reproducción japonesa.
Por tanto, encontrar uno de estos sellos chinos en una maceta de Izumi-Ya no significa que la pieza sea china ni que haya sido realizada por el taller que estampó originalmente esa marca. Se trata de una reproducción heredada del modelo utilizado para obtener el molde.
Este detalle es fundamental para interpretar correctamente algunas de las piezas antiguas de esta casa.
Fondo de una maceta para bonsái de Zenigo de la casa Izumi-Ya y detalle del sello copia del kowatari del taller Qian Hao Xiang Zhi. Colección Laos Garden.
Los dos sellos asociados a Izumi-Ya
La producción de Izumi-Ya aparece relacionada principalmente con dos sellos.
El primero identifica la propia casa cerámica y hace referencia a Izumi-Ya Gama (和泉屋窯) Significa literalmente «horno de cerámica» De aquí sale el termino que indica el establecimiento del taller Izumiya Seitōsho (和泉屋製陶所).
No debemos entenderlo como la firma de un ceramista concreto, sino como una marca relacionada con el taller y su producción.
El segundo es el conocido entre los coleccionistas como Zenigo o Zengo (銭号 / 銭子窯製, según la transcripción tradicional utilizada para estas marcas). La transcripción en chino tradicional Sen Shi Rin Sei esta basada en lecturas sinojaponesas (on’yomi), es decir, la pronunciación japonesa de caracteres de origen chino. que hace referencia a la casa Qian Hao Xiang Zhi
Tradicionalmente se ha difundido la denominación Zenigo, aunque su lectura e interpretación han generado confusión y requieren un análisis específico.
Ambos sellos están relacionados con la reproducción de antiguas macetas chinas utilizadas como modelos en Izumi-Ya. Con el tiempo, estas marcas pasaron a identificar también la producción del propio taller.
Esta evolución explica por qué podemos encontrar macetas japonesas de Izumi-Ya que conservan sellos cuyo origen se encuentra en piezas chinas anteriores.
La evolución de los sellos y su relación con Matsushita Masuo
La historia de estas marcas presenta además otra particularidad.
Con el paso del tiempo, Matsushita Masuo reproduciría deliberadamente el segundo sello, 銭子窯製, utilizando la denominación Zenigo con la que esta producción ya era conocida entre los aficionados y coleccionistas.
De este modo, una marca que inicialmente había llegado a las macetas japonesas a través de la reproducción de modelos chinos terminó utilizándose también para identificar producción original de Matsushita Masuo.
Esta circunstancia introduce una dificultad adicional a la hora de estudiar las piezas de Izumi-Ya: un mismo sello puede aparecer en macetas de diferentes etapas y no necesariamente permite establecer por sí solo quién realizó cada una de ellas. Lo más probable es que en una primera etapa Matsushita Masuhisa y Matsushita Masuo emplearan ambos sellos indistintamente.
Por tanto, no es correcto considerar automáticamente que todas las macetas que llevan el sello Zenigo fueron realizadas por Matsushita Masuo, ni atribuir una pieza a un ceramista determinado únicamente por la presencia de esta marca.
Es necesario estudiar conjuntamente el sello, la forma de la maceta, la pasta cerámica, los acabados, la técnica de fabricación y su contexto histórico.
Una elegante maceta para bonsái cuadrada de esquinas redondeadas y labio abierto de la casa Izumi-Ya, sellada con el característico sello de Zenigo y perteneciente a la colección Laos Garden.
Una curiosidad que nada tiene que ver con lo sellos
Aunque esta cuestión se aleja un poco del mundo del bonsái, me gustaría incluir una pequeña curiosidad relacionada con el kanji 号 (gō), que aparece en el nombre Zenigo.
Una amiga dedicada al mundo de la pesca, propietaria de Nautilus, un comercio especializado situado en Brindisi (Italia), me comentó una interesante relación entre este carácter japonés y los sistemas tradicionales de clasificación de los grosores de los hilos de pesca.
Históricamente, los pescadores japoneses utilizaban hilo de seda natural, obtenido de los gusanos de seda, para fabricar sus líneas de pesca. Como determinar visualmente su grosor exacto no era sencillo, se recurrió a un sistema de clasificación basado en el peso del hilo respecto a una longitud determinada, siguiendo un principio similar al utilizado en el sistema de medida denominado denier.
El carácter japonés 号 (gō) significa, entre otras cosas, «número», «categoría» o «calibre». En este sistema tradicional, cada número identificaba un grosor normalizado del hilo de seda, asociado a un determinado peso por unidad de longitud.
Con la llegada del nylon a Japón, a finales de la década de 1940, se produjo un cambio importante. La industria química japonesa, con empresas como Toray Industries, comenzó a desarrollar y comercializar líneas de pesca fabricadas con fibras sintéticas. Uno de los productos comercializados fue el nylon Ginrou.
Para facilitar la transición y evitar que los pescadores tuvieran que familiarizarse con un sistema de clasificación completamente nuevo, se mantuvo la nomenclatura tradicional basada en el número gō. De este modo, se establecieron equivalencias entre los antiguos calibres de seda y los nuevos monofilamentos de nylon.
Así, en el sistema de clasificación japonés actual, el calibre 1 gō corresponde a un diámetro de 0,165 mm.
Una curiosidad que, aunque aparentemente no tiene relación con las macetas de bonsái, permite comprender mejor el significado de un carácter japonés que encontramos también en algunas de sus marcas y denominaciones.
Próximamente… La historia de Izumi-Ya continúa
El recorrido por los sellos de Izumi-Ya que hemos presentado en este capítulo nos permite acercarnos a una de las cuestiones más complejas y, a menudo, desconcertantes del coleccionismo de macetas de bonsái. La identificación de los sellos, su evolución y su atribución a determinados autores no siempre resulta sencilla y, en ocasiones, puede dar lugar a interpretaciones que conviene examinar con cautela. Una dificultad que pone de manifiesto hasta qué punto es necesario contrastar la información antes de dar por sentadas determinadas autorías o relaciones entre ceramistas y talleres.
En los próximos capítulos seguiremos profundizando en la historia de esta antigua casa de Tokoname. Nos detendremos en los diferentes autores que, de una u otra manera, se han relacionado con Izumi-Ya, tratando de esclarecer quiénes formaron realmente parte de ella y qué atribuciones, pese a haberse repetido a lo largo del tiempo, carecen todavía de pruebas concluyentes.
También estudiaremos las características de sus macetas, prestando especial atención a las pastas, las formas y los acabados que permiten reconocer su producción. Y, entre sus trabajos más singulares, dedicaremos un espacio destacado a las decoraciones de dragones en relieve, uno de los elementos ornamentales más interesantes de esta casa.
Una de las antiguas y célebres macetas de este taller, decorada con dragones en relieve, en la que profundizaremos, como ya hemos adelantado, en próximas entregas de esta serie. Colección Laos Garden.
Izumi-Ya: un taller cuya historia exige prudencia en las atribuciones
El estudio de Izumi-Ya nos permite acercarnos a una de las cuestiones más complejas del coleccionismo de macetas de bonsái japonesas: la dificultad de establecer una relación inequívoca entre un taller, sus artesanos y los sellos que aparecen en sus piezas.
A diferencia de otros nombres de Tokoname cuya trayectoria y autoría están mejor documentadas, Izumi-Ya presenta varias particularidades que obligan a interpretar la información con cautela.
Por un lado, su presencia en las fuentes bibliográficas antiguas es limitada en comparación con la de otros hornos de la localidad. Por otro, la identificación de las personas que trabajaron en el taller continúa planteando interrogantes. Finalmente, sus sellos tampoco permiten establecer siempre una atribución personal, ya que algunos identifican la casa cerámica y otros proceden de marcas reproducidas a partir de antiguas macetas chinas.
Estas tres circunstancias deben tenerse presentes cuando estudiamos una pieza atribuida a Izumi-Ya.
No basta con reconocer un sello para identificar a su autor. Tampoco podemos dar por demostrada la participación de un determinado ceramista en una maceta únicamente porque su nombre aparezca tradicionalmente asociado al taller.
Precisamente por eso, Izumi-Ya constituye un caso tan interesante. Su historia nos recuerda que las marcas de una maceta, aunque sean una fuente de información fundamental, no siempre cuentan toda la historia de la pieza.
En los próximos capítulos seguiremos investigando esta antigua casa de Tokoname, profundizando en los diferentes Matsushita relacionados con ella, en las características de sus macetas y en sus producciones más singulares.
Porque, como sucede tantas veces en la historia de la cerámica para bonsái, detrás de un nombre, un sello o una maceta se esconde mucho más de lo que parece a primera vista.
