Preciosa maceta para bonsái, de forma rectangular y sin esmaltar, elaborada por el prestigioso horno japonés de Tokoname Kisen Ikkoudou. Presenta una reparación en el labio realizada con pintura metálica que imita la técnica del kintsugi, evocando delicadamente el acabado en oro.
Koie Kiyokazu nació en 1934. En sus inicios, la empresa no se dedicaba a la fabricación de macetas para bonsái; no fue hasta 1954 cuando comenzó a producirlas. A lo largo de su trayectoria, ha trabajado tanto piezas elaboradas a plancha como a molde, empleando hornos eléctricos y de gas. No obstante, sus preferidas son las piezas cocidas en horno de gas en atmósfera reductora, por la riqueza de matices que se obtiene en los colores. Para ello, utilizan pastas púrpuras importadas de China, así como arcilla local de Tokoname.